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Mi ansiedad: Maria Eugenia.

La historia de mi vida inicia, cuando mis padres se conocieron en el año 1976, mi madre llego a Valencia, procedente del Estado Cojedes (Tinaquillo), y mi Padre de San Carlos, se conocieron en una empresa de tela en la ciudad de Valencia-Venezuela, es muy especial como Dios prepara las vías para que sus hijos se conozcan,   ese mismo año compartieron en las jornadas laborales, mi mamá  dice que mi Padre era muy engreído,  después de cierta resistencia por parte de mi Madre, terminaron Enamorados, los dos tenían 1 hijo de su primer matrimonio, Carolina mi hermana materna quien fue criada por mi Padre, Cesar mi hermano  paterno fue criado por la abuela materna.

Cuando mi Madre sale embarazada de mi persona, mis abuelos maternos Vivian en Tinaquillo y tenían muchos problemas matrimoniales, mi abuelita que no conocí, me cuenta mi mamá era muy especial, el abuelo era de carácter muy fuerte. Mis Padres vivian en la ciudad de  Valencia, mi tiempo de gestación fue bastante traumático, en 3 oportunidades mi madre casi me pierde, en una oportunidad una nevera le dio corriente y tuvo que salir corriendo a emergencias, fue falsa alarma, el día 28 de Octubre de 1977 nací en Valencia Estado Carabobo –Venezuela, cuando mi mamá llego a la consulta de control mensual,  el medico dijo: “usted se  queda esta en trabajo de parto”. Nadie se enteró que nos dejaron ya que en esa época no existían los teléfonos inteligentes, Lo cierto fue que, mi mamá estuvo sola, al salir del quirófano no tenía ropa para mí y ella, las enfermeras recogieron ropa, pañales, demás accesorios entre los pacientes, para darnos de alta  a las dos.


Cuando llegamos a la casa, bueno al ranchito donde vivíamos, mi Papá lo redoblaron en el trabajo, no se enteró de mi nacimiento, toda la familia se alarmo, pero gracias a Dios todo salió bien, así transcurrieron 9 meses, cuando mi madre se enteró que estaba embarazada de mi tercera hermana, la familia recibió esta noticia tan especial, pero seguido recibimos una noticia muy trágica, recuerda que comente que mis abuelos maternos tenían muchos problemas matrimoniales, bueno una vecina escucho por la radio que estaban solicitando de manera urgente a la señora Irma Josefina García sus familiares en Tinaquillo, nos avisó, inmediatamente viajamos, la mala noticia, mi abuelo en un ataque de celos asesino a mi abuela, yo tenía 9 meses, para todos fue una prueba terrible, vino el entierro, a los días dos de mis tías se esforzaron por poner en la cárcel al abuelo, logrando su objetivo, ya que estuvo preso hasta el día de su fallecimiento, mi mamá con un hermano trato de visitarlo pero ella cuenta que cuando lo observaba a la distancia se desmayaba, esta etapa ocasiono que mis 7 tíos se volvieran muy cerrados, lo positivo es que siempre han sido muy unidos, mis tíos se casaron y formaron sus familias, mis primos junto con mis hermanas crecimos con edades contemporáneas, con nuestros padres educándonos, aunque crecimos en hogares muy humildes, 4 de mis tíos estudiaron en carreras universitarias, motivación para nosotros, que también podíamos hacerlo. Mis padres tuvieron 2 hijos más, Judith la tercera y Manuel el menor de todos, fuimos 4 hermanos en el mismo hogar.

Mi infancia, fue bastante activa, fui una niña muy inquieta, por donde pasaba, se caían las cosas, mis tíos me decían terremoto, muchas veces por ser tan tremenda, me traía como consecuencia que nadie quería cuidarme, por lo intranquila que era, mi hermana mayor y yo, por ser las mayores, la crianza fue más dura para nosotras, los castigos fueron muy severos, creo que muy fuertes para la edad que teníamos, yo a veces pensaba que mis padres no me querían, eran muy duros, mi mamá en su esfuerzo por criar a una familia con bajos recursos, muchas veces perdía la paciencia, por su falta de experiencia y mi papá trabajaba mucho, no recuerdo que salimos de vacaciones como muchas familias, solo viajábamos a Tinaquillo en Diciembre y luego a nuestra casa, tuvimos la bendición que una prima se criara con nosotros, hasta que ella cumplió 17 años y se fue a vivir con su mamá, mi tía materna.

Mis padres pasaron momentos muy duros en su matrimonio, recuerdo haber escuchado divorcio en varias oportunidades, fuertes discusiones, peleas, fue muy triste vivir todas esas experiencias, pero nunca perdimos la creencia en el matrimonio. Los conflictos por infidelidad se presentaron en muchas ocasiones, mi hermano menor llego en una excelente época, su llegada ayudo que mis padres no se separaran.

Mi adolescencia fue muy especial, cuando empecé a convertirme en una señorita, me sentía muy feliz siempre, a pesar de algunas circunstancias que ya mencione.  Me gustaba bailar, cantar, hacer ejercicio, leía mucho la biblia, siempre me incline mucho hacia la parte espiritual, algo que recuerdo es que siempre se me olvidaban las cosas, siempre estaba extraviando mis herramientas escolares, siempre tomaba los lápiz y los mordía por todas partes, mi mamá siempre me regañaba mucho, comía demasiado, a veces creo era por ansiedad, mi padres dicen que me montaba en los buses y cantaba en voz alta, cuando terminaba las personas me aplaudían, que cómica era, disfrutaba mucho mi vida.
Recuerdo que fui muy selectiva con mis amistades, en muchas ocasiones me aislaba de las personas, me costaba establecer relaciones de confianza, a veces cuando asistía a fiestas que no me sentía cómoda, me metía en el baño, duraba como media hora, hasta que me sentía tranquila y salía.

En el colegio siempre fui muy distraída, me costaba mucho memorizar las cosas, cuando tenía una exposición era casi una pesadilla, me ponía muy nerviosa, el corazón me latía horrible, muy fuerte, cuando tenía evaluaciones no desayunada hasta que presentaba, la comida no me pasaba, tuve buenos compañeros de clase y mi hermanita Judith siempre estuvo cerca, solo le llevaba un año, siempre la cuide mucho en el colegio, como era muy linda , las otras niñas se metían con ella y yo la protegía, siempre fuimos muy unidas, ella fue una gran bendición para mí, ella es uno de mis amores eternos, no puedo dejar de mencionarlo.

Cuando cumplí 17 años, comencé a sentir inquietud por la parte religiosa estaba en busca de algo que me llenara, comencé a sentirme muy deprimida, con un vacío en el corazón, inicie una investigación hacia 2 religiones, los testigos de Jehová y los Evangélicos. Por medio de mis tías paternas evangélicas, asistí a varias de sus reuniones, realmente fue muy atemorizantes por todo lo que observe y experimente, también asistí a con los testigos de Jehová, pero ninguna llenaba mis expectativas. De esta manera continúe buscando, llegue a los 19 años buscando algo que no sabía.
Fue así, que mi mamá, conoció a un Médico Naturista, de Nombre Alexander Hernández, miembro de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos días, comencé a visitarlo en sus consultas, comenzó a enseñarme  de un Plan de Salvación que Dios preparo para cada uno de sus hijos, me sentí muy atraída por sus palabras, fui invitada a una actividad de la Iglesia, de nombre Noche de Hogar, tuve la bendición en esa reunión de conocer a los misioneros de la Iglesia, comenzaron a visitarme, compartir una serie de lecciones.

Poco antes de conocer al Médico Naturista, yo trabajaba en un Club de Videos, allí conocí a Miguel Murgas, en la actualidad mi esposo. Fue bastante odioso la primera oportunidad que lo vi, luego me invito a salir al cine, iniciando una bonita amistad, que posterior se convirtió en noviazgo, él ha sido una gran bendición en mi vida, encontré a un verdadero amigo, nos enamorados a medida que salíamos en nuestras citas.

Cuando los misioneros de la Iglesia fueron a mi casa, Miguel me estaba visitando, le dije “vienen unos misioneros a enseñarme”, me dijo “yo no me cambiare de Religión”, a pesar de su incomodidad por la visita de los Jóvenes, accedió a escuchar su mensaje, el evangelio de Jesucristo, realmente cambio nuestras vidas, de una manera extraordinaria, encontrar al salvador Jesucristo, era lo que estaba buscando, me bautice en el mes de Junio del año 1.998, mi esposo al mes siguiente. Iniciamos un cambio que muchos de nuestros familiares y amigos no entendieron, fue duro el inicio, valió la pena.

Al año de bautizados, tome la decisión de servir en una misión de regla para la Iglesia, 18 meses, separada de mi familia, amigos, paralizar nuestros estudios, ya que Miguel también decidió servir al Señor por 2 años, mucha oposición atravesamos, nuestros padres se opusieron de manera rotunda, pero igual salimos. El tiempo en la misión fue único, recuerdo que me costaba mucho hablar con la gente en la calle, ese tiempo, el señor me convirtió en otra persona, más independiente, segura de mi misma, muy agradecida al Salvador, por lo que hizo por nosotros en ese tiempo que estuvimos tan alejados de nuestra familias.

Cuando regresamos de nuestras misiones, de mi parte no quería casarme con mi antiguo novio, tenía muchas dudas, estaba muy confundida, pero él fue  muy perseverante, mucha paciencia conmigo, todavía continua teniéndola, nos casamos el 15 de Febrero del 2002, teníamos tantos sueños, tantas metas que queríamos lograr, mi Esposo estaba en su segundo año de Medicina, iniciamos viviendo alquilados en la casa de un primo, estudiando los dos, nuestras responsabilidades en la Iglesia, la familia, no fue fácil, pero veo esa época, puedo ver la mano del Señor en todo momento, muchas veces nos entraba el desánimo, pero él nos decía sigue adelante.

Uno de nuestros grandes deseos, era la llegada de nuestros hijos, recuerdo cuando resulto positivo mi primera prueba de embarazo, estábamos tan emocionados, nuestro primer bebe, conversamos antes de casarnos, planificamos que tendríamos 3 hijos, lamentablemente a la 5ta semana, me inicio un sangrado, me realizaron un legrado por aborto espontaneo, que duro fue para mí, recuerdo que me deprimí mucho, luego sentí mucha paz, y continuamos adelante con la esperanza de la llegada de nuestros hijos me case a los 24  años.

Luego vinieron un embarazo más, fue lo mismo, nos preocupamos y asistimos a un especialista en fertilidad, nos dieron malas noticias, los resultados arrojaron, que solo podríamos tener un solo hijo, aun así, no perdí mi fe, que mi Padre Celestial, respondería mi oración en su momento, ahora cuan duro es cuando la respuesta es no, muy duro, igual continuamos con los tratamientos de fertilidad, era muy difícil cuando llegaba el día de las madres, y ver a los niños entregar sus regalos a sus madres y padres.

Continuamos con nuestras otras metas, mi esposo de graduó de Medico, yo de fisioterapeuta, luego mi esposo realizo dos años de especialización, vino la llegada de mis sobrinos, por parte de Carolina: Ana Carolina, Pedrito. Judith: Sebastián, Mauricio. Manuel: Ricardito, Selena, Madeleine. Por parte de mi hermano Cesar del primer matrimonio de mi Papá: Alejandro, Alexander.

Fue muy especial ver a mis sobrinos crecer, ellos han sido una gran bendición para cada uno de nosotros, nuestras vidas son más plenas, sus caritas, sus sonrisas, personalidad de cada uno, gracias Dios por tenerlos en nuestras vidas.

En el año 2012, recibimos la noticia que la esposa de mi tío materno, Marlene, tenía leucemia, fue muy difícil para todos, ella comenzó a pasar por fuertes tratamientos, cirugías, muy duro para todos. A los dos años nos enteramos que mi hermana Menor Judith, le diagnosticaron cáncer de mama, esto nos derrumbó a todos, pero fue impresionante como el Salvador nos dio la fortaleza para seguir adelante nos esperaban años muy difíciles, con el inicio del tratamiento de mi hermana, verla cuando se le cayó el Cabello, los malestares de las quimioterapias, posterior la cirugía, la recuperación, luego las radioterapias, pasamos dos años en constante agonía, aun así, el señor nos dio  la fortaleza de seguir adelante con firmeza.

A medida que fue pasando el tiempo mis sobrinos crecían, mi hermana, Marlene, recaían en sus enfermedades, se recuperaban, abonado a eso la situación Política y social del país estaba en declive, iniciaron a escasear los alimentos, las medicinas, mi esposo viajo en dos oportunidades a Cúcuta a comprar medicinas para los tratamientos de quimioterapias.

En una de las ultimas recaídas que tuvo mi hermana, ella se encontraba hospitalizada, mi impacto mucho un estudio que  le realizaron, le introdujeron una aguja en el hueso de la cadera para extraer una muestra, eso me impacto tanto, que comencé a sentirme mal, el corazón se me acelero, no podía estar tranquila, baje a urgencias para que me atendiera, tenía la tensión alta, me dejaron en observación, me indicaron tratamiento, me hicieron monitoreo, al día siguiente me dieron de alta.
Posterior a ese episodio, mi hermana se complicó más, mi tía Marlene también, y le diagnosticaron Cáncer de Tiroides a un tío Materno, fueron días muy duros, me encontraba yo en la Iglesia un Domingo, estaba con mis dos sobrinos, mi esposo, estaba sentada leyendo mis escrituras, comencé a sentir unas sensaciones extrañas en el cuerpo, los latidos del corazón se aceleraron mucho, me entro un estado de desesperación, quería salir corriendo de la capilla, fue una sensación horrible, busque a mi esposo, le comente: me quiero ir, me siento mal, dejamos a los niños en la capilla, nos fuimos a la casa, me metí en la cama, hice una oración, le pedí a Dios por favor me ayudara a que se me pasara, fue la primera ocasión que experimente un estado de ansiedad, en ese momento no sabía que existía tal cosa.

Mis familiares se agravaron al mismo tiempo, inicie de manera seguida los estados de ansiedad, tuve que buscar ayuda de parte de una miembro Nuevo Converso, Psiquiatra, ella me indico tratamiento, ansiolíticos,  los primeros meses hicieron su efecto, pero luego no me hacían nada, sentía el corazón, que me latía de manera constante, sentí que había cambiado, como si una nube negra, se lanzó sobre mí, me cubrió de manera temible, estaba muy asustada, pensé que me moriría en cualquier momento, comencé a sentir temor de salir sola, cuando salía del lugar donde vivía, me daban uno ataques de pánico, el corazón me latía de manera increíble,  me mareaba, comenzaba a temblar y tenía que regresar a la casa, cuando entraba en ella, en 10 minutos todo volvía a la normalidad.

Después llego la etapa final de mis familiares, los tres, estaban muy mal, en etapa terminal, recuerdo que los últimos 15 días de vida de mi hermana, los estados de ansiedad no me dejaba ir a donde la tenían hospitalizada, entre en estados de pánico, que me paralizaron, no podía levantarme de la cama, su ultimo día de vida, mi mamá, llamo a mi esposo, que por favor yo fuera, que mi hermana me estaba llamando, mi esposo me obligo a salir de la cama, me vestí, salimos. Cuando llegue a la clínica, el corazón comenzó a latirme de manera terrible, mi esposo me empujo, entramos al ascensor, llegamos  a la habitación, allí estaba, su cuerpo tan deteriorado, agonizando, una escena terrible, me duele mucho recordarlo, sufrió tanto, más nunca se quejó, me acerque, y le dije al oído “hermanita te amo con todo mi corazón”, le di un beso en la frente, salimos de la habitación, en ese momento no pensé que sería la última oportunidad que la vería con vida, regresamos a la casa, los estados de desesperación, no me permitieron quedarme en la clínica.

Llegamos a la casa, lo que hice fue acostarme en la cama, arroparme hasta el cuello, tenía un miedo terrible, insoportable, llamaron de la clínica, a los 20 minutos, que mi hermana había fallecido, recuerdo que grite un “no por favor”, sentí como si me hubieran arrancado algo del alma, se me subió la tensión, salimos a la funeraria dos horas después, fueron horas muy duras para mi familia, al mes siguiente murió mi tío materno, finalmente al siguiente mes la Tía Marlene.

Los estados de ansiedad me limitaron de tal manera, que no pude asistir al funeral del Tío Antonio, al de Marlene saque fuerzas, no sé de donde para apoyarlos por dos horas, aunque conozco el Plan de Salvación de Dios, estos acontecimientos, me causaron un accidente emocional tan fuerte, caí en un estado depresivo horrible, baje como 30 kilos, no tenía apetito, estaba todo el día acostada, quería era dormir, para no sentir el dolor tan terrible que sentía en mi corazón, mi esposo preocupado al verme así,  contacto al Médico Psiquiatra, ella me indico antidepresivo, aumento la dosis de ansiolíticos, lo que hacia los medicamentos era darme más sueño, un día estaba durmiendo, recordé al Salvador Jesucristo, me levante, inicia la alimentación, empecé a salir con gran dificultad, habían días que me daban los estados de desesperación, llegaba al trabajo a las 9:00am, a las 10:30am, pedía un taxi para regresar a la casa, estaba muy mal, el semblante me cambio, no sonreía, imagínense con un dolor constante en el pecho, los latidos del corazón no se detenían, me sentía realmente muy extraña, nadie sabía explicarme que era lo que tenía.

Luego un día en el trabajo, me dio un fuerte dolor a nivel abdominal, tuvieron que colocarme un calmante, los malestares continuaron por 2 meses, no salía de la casa, el sangrado más el dolor, tuve que asistir al médico, me detectaron un tumor en el ovario izquierdo, me refirieron a un Oncólogo, Dr. Federico Tangel, un ángel enviado del cielo, la buena noticia el tumos era benigno, la mala noticia me realizaron una histerectomía, eso me imposibilita en esta tierra de ser madre de la manera natural, en medio de estos procesos, seguía con mis estados de ansiedad, me recupere de la cirugía, continúe trabajando, los estados de ansiedad conmigo, no me abandonaban.

Por la situación tan difícil que atraviesa mi hermoso país, mi esposo tomo la decisión de salir para Colombia, yo me negaba de manera rotunda, fue tan fuerte su insistencia, y al ver a mi esposo tan mal, muy deprimido, por la situación crítica que atravesábamos, le recomendé que alquiláramos el apartamento, así lo hicimos, luego fuimos a vivir con nuestros padres. Cuando llegamos a la casa de mis  padres, el nerviosismo aumento en mí, de noche los estados de pánico eran tan fuertes, que no podía dormir, por las fuerte palpitaciones, en ocasiones me levantaba asustada, llena de sudor, temblando, me arrodillaba, le pedía al Padre Celestial me ayudara, luego de ser una conversadora frenética, me volví un silencio rotundo, siempre me encanto cantar, la voz no me salía, los sentimientos que tenía, eran miedos, sensación de muerte, mucha angustia, sentía que había perdido la paz, que disfrute toda mi vida.

Mis padres se sorprendieron de mi cambio, hasta mis sobrinos, me decían a la Tía le paso algo, pero la tía tampoco sabía, que le había sucedido, yo estaba aterrada, ¿Qué me sucedió?, me preguntaba, ¿Por qué a mí?, ¿Que mal hice?,  pero ya era demasiado tarde, había caído en un estado emocional, que no conocíamos, siempre fuimos todos muy sanos, a veces la vida, nos da unas vueltas, que jamás pensaríamos, pensé que no experimentaría un dolor tan intenso, como el que sentí antes el  diagnóstico del tumor, un trastorno emocional, no hay pastillas que te puedan calmar el dolor.

Luego mi esposo, compro los pasajes y viajamos a Colombia, con maletas llenas de mucha tristeza, frustración, mucha melancolía por la separación de los seres queridos, unos estados de ansiedad, acompañado con la ausencia de los ansiolíticos,


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